La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.
La espada de la ley no debe caer nunca sino sobre aquellos cuya culpabilidad es tan evidente que puede ser proclamada tanto por sus amigos como por sus enemigos.
El religioso de la Orden de los Mercedarios, Fray Bartolomé de Olmedo, llegó con Hernán Cortés a la isla de Cozumel el 25 de febrero de 1919, celebrando ahí la primera misa en compañía del clérigo Juan Díaz?