La biblioteca del convento de San José
Algo, poco o totalmente desconocido para todos es la existencia en otros tiempos que el convento de San José de Tula, hacia el siglo XVIII, poseía un importante acervo en su biblioteca; este se había venido enriqueciendo desde el año 1650.
Entre los volúmenes había obras de renombrados escritores religiosos y no, como el célebre español FRAY LUIS DE GRANADA y su obra "Sermones", o "Espejo de casados" de FRAY ALONSO DE LA VERACRUZ y del primer obispo de México, FRAY JUAN DE ZUMÁRRAGA, su obra "Doctrina Cristiana".
Quizás dentro de esta literatura la obra más importante lo era una "Biblia de Vatablo", con escolios o notas marginales explicando algunos textos de su contenido, como actualmente son editadas las Biblias Latinoamericanas, de uso ya muy común. Existían también de reconocidos filósofos como el griego ARISTÓTELES, el poeta romano VIRGILIO y el gran orador, romano también , MARCO TULIO CICERÓN.
Hacía 1753 un siglo después, cuando radicaban diez frailes en el convento y se lleva a cabo otro inventario, esta biblioteca contaba con 285 volúmenes, entre ellos una BIBLIA VULGATA; y el Doctor de la Iglesia: SANTO TOMÁS DE AQUINO, sus obras, "Summa Theológica" (una síntesis de las enseñanzas de San Agustín y de Aristóteles) escrita entre 1266 y 1273, y la "Summa contra los gentiles (una controversia con la filosofía árabe)".
Existían también obras de los teólogos: SAN BUENAVENTURA y DUNS SCOTO, este último renombrado catedrático; se contaba también con obras del obispo de Alejandría, DIONISIO AREOPAGITA.
En el "Fondo Franciscano" de la Biblioteca Nacional, dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México menciona que "Los libros del vecino convento de Tepetitlán fueron trasladados a Tula en ese año (1753), probablemente a causa de la secularización; acervo que sumaban 108 títulos, registrándose obras de SAN ANTELMO (Arzobispo y Doctor de la Iglesia, considerado el más importante escritor de la Iglesia, después de San Agustín)".
Del famoso predicador Dominico SAN VICENTE DE FERRER también existieron libros, así como del gran escritor e historiador Franciscano FRAY AGUSTÍN DE VETANCURT su obra "El arte para aprender la lengua Mexicana", además "Once impresos y manuescritos de Doctrina Cristiana y Sermones Varios en ydioma mexicano".
Cabe preguntarnos ¿Todo este acervo de cerca de 300 libros dónde está?... el extravío del mismo se debió quizá en parte, a la salida definitiva de los Frailes Franciscanos de esta población, por la entrega del convento al Clero Secular de la Arquidiócesis de México, después de 1763 a donde posiblemente se trasladó parte de la Biblioteca; pero sobre todo, su pérdida total e irreparable, no solo de libros, sino también de obras de arte sacro sucedió cuando templo y convento fueron intervenidos por el Gobierno Federal, mediante el ejército; primero en 1816, luego recién promulgadas las Leyes de Reforma (1859) y que trajo como consecuencia la nacionalización de los bienes eclesiásticos.
Nuevamente ocurrió otra intervención, durante la persecución religiosa en el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles; en esta ocasión el párroco de San José de Tula, Manuel Sainz tuvo que entregar todo el conjunto conventual como lo describe en un documento que a la letra dice:
"APARTE DE ESTE INVENTARIO SE ENTREGÓ OTRO A LA AUTORIDAD CIVIL POR EXIGIRLO A VIVA FUERZA LA DICHA AUTORIDAD, QUE SE HIZO CARGO DEL TEMPLO Y SUS ANEXOS AL SUSPENDERSE EL CULTO PÚBLICO EL DÍA 21 DE JULIO DE 1926, POR ORDEN DEL ARZOBISPO MEXICANO.
¡SABE DIOS QUE CUENTAS DARÁN LAS PREDICHAS AUTORIDADES DE LO INVENTARIADO Y NO INVENTARIADO!".
Actualmente los únicos libros existentes en el hoy Exconvento de San José son:
Registros de Nacimientos, matrimonios, confirmaciones y decesos, así como algunos censos de población en Tula y áreas circunvecinas.
La mayoría de estos registros están escritos en lengua Nahuatl, aún cuando en la antigua Tollan se hablaba en su mayoría el Otomí; se deduce que por su facilidad, tanto para hablarlo como por su escritura, además por ser Nahuatl el idioma más generalizado en México.
Hasta la próxima. PAZ Y BIEN.