La hora perfecta de comer para el rico es cuando tiene ganas y para el pobre cuando tiene que.
Las leyes de la naturaleza no son muy estrictas con los animales. Tienen la libertad de pisar el césped por donde andan, de ir desnudos por donde quiera y hasta de comerse entre ellos mismos.
Mil años en la presencia de Dios equivaldría a "un ayer que pasó" dice la Sagrada Escritura, y un día terrestre comparativamente serían mil años en su presencia?