Alimentación en la temporada navideña
En la temporada navideña estamos siempre expuestos a excedernos en nuestra alimentación, de manera que al comenzar el nuevo año es frecuente que hayamos aumentado el peso corporal en forma considerable; si padecemos Diabetes Mellitus probablemente hasta tengamos que visitar el hospital víctimas de hiperglucemia.
Todo ello lo podemos evitar si planificamos nuestra alimentación; no es necesario llevar una lechuga a la posadas o a las cenas, simplemente es recomendable anticiparnos a las actividades que vamos a realizar. Es decir, si hoy por la noche planeo asistir a una posada lo más probable es que vaya a comer tamales, ponche, buñuelos, enchiladas, dulces, etc. Estos alimentos bien podrían sustituir a las calorías necesarias para un día completo, pero también es posible probar de todo sin excederse, sobre todo porque a este tipo de festejos por lo regular vamos acompañados de varias personas, así que podemos compartir cada alimento con alguien más. Desde luego, al llegar a casa ya no debe cenar nada adicional.
En el caso de las cenas de Navidad y año nuevo, es necesario hacer comidas ligeras a lo largo del día, para poder cenar con más confianza y sin remordimientos. Las comidas ligeras pueden constar de frutas, verduras, cereales integrales y productos de origen animal bajos en grasa; por ejemplo, sopes de nopales con queso panela, jícama con limón, ensalada de frutas, quesadillas de quelites sin dorar las tortillas, sandwiches de pan integral, etc. Sólo hay que usar la imaginación para elaborar platillos bajos en calorías, y acudir al Nutriólogo puede ser de gran ayuda para equilibrar la alimentación; si padece además de alguna enfermedad crónico-degenerativa puede ser más importante para usted la ayuda del especialista.
Finalmente, es importante recordar que debemos consumir los alimentos propios de la temporada, ya que son los que nos protegerán de enfermedades respiratorias, tal es el caso de guayabas, tejocotes, naranjas, mandarinas, limas...
Disfruten las fiestas.

