La higiene en la alimentación. Parte 2
Para preparar adecuadamente los platillos:
Una preparación adecuada de los platillos permite conservar los nutrimentos y las características de olor, color y sabor de los alimentos. Se recomienda utilizar las siguientes técnicas al cocinar:
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Hervir: Poner agua al fuego hasta lograr la ebullición, después agregar el alimento deseado y tapar hasta lograr su cocción.
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Vaporizar: En una olla a fuego lento se coloca poca agua y encima una rejilla, sobre la rejilla se colocan los alimentos y se tapan. Es lo más recomendable para cocer verduras.
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Asar: Cocer los alimentos colocándolos directamente en el horno, comal, plancha o parrilla calientes. Las carnes, pollo o pescado se condimentan previamente. No se usa aceite.
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Saltear: Se cocinan los alimentos en muy poco aceite a fuego moderado, para dorar ligeramente.
Emplear poca sal, poca azúcar y preferir siempre el aceite a las grasas sólidas como la manteca o la mantequilla.
Al ingerir los alimentos:
Es necesario seguir los preceptos para una alimentación correcta, que es la que cumple con las siguientes características:
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Adecuada: A las condiciones de la persona como la edad, género, actividad física, situación económica, etc.
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Variada: Que incluya diferentes alimentos y formas de preparación de los platillos.
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Completa: Que contenga todos los nutrimentos que proporcionan los tres grupos de alimentos básicos (Frutas y verduras/Cereales y tubérculos/Leguminosas y productos de origen animal)
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Equilibrada: Que la proporción de alimentos ingeridos favorezca la salud, sin excesos ni carencias.
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Suficiente: En cantidad que la persona pueda saciar su apetito.
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Inocua: Que no implique riesgos para la salud, ya sea por la forma de preparación o por la calidad de los alimentos.