Lo esencial que debemos saber para proporcionar primeros auxilios a nuestros hijos.

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Todos necesitamos saber como actuar en una situación de emergencia, y mucho más aún cuando tenemos hijos o niños a nuestro cargo, por lo que consideré muy importante hacer una referencia sobre de eso en esta sección, imprime esta primera parte de un mini curso sobre primeros auxilios que fué impartido en el Centro de Estimulación Temprana que se encuentra a mi cargo, y estate al pendiente de las siguientes publicaciones donde encontrarás las partes restantes para completar tu manual.

No olvides seguir estos consejos al pie de la letra porque pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Antes de saber QUE HACER, es importantísimo saber que NO HACER por eso toma nota de lo siguiente:

Decálogo prohibido

  1. No metas las manos si no sabes
  2. No toques las heridas con las manos, boca o cualquier otro material sin esterilizar. Usa gasa siempre que sea posible. Nunca soples sobre una herida.
  3. No laves heridas profundas ni heridas por fracturas expuestas, únicamente cúbrelas con apósitos estériles y transporta inmediatamente al médico.
  4. No limpies la herida hacia adentro, hazlo con movimientos hacia afuera.
  5. No toques ni muevas los coágulos de sangre.
  6. No intentes coser una herida, pues esto es asunto de un médico.
  7. No coloques algodón absorbente directo sobre heridas o quemaduras.
  8. No apliques tela adhesiva directamente sobre heridas.
  9. No desprendas con violencia las gasas que cubren las heridas.
  10. No apliques vendajes húmedos; tampoco demasiado flojos ni demasiado apretados.

Que hacer si tienes que proporcionar los Primeros Auxilios

  1. Compórtate tranquilo y sereno; actuando con calma ordenaremos mucho mejor nuestras ideas y actuaremos mejor.
  2. Manda a llamar a un médico o a una ambulancia; recuerda que debes llevar contigo los teléfonos de emergencia.
  3. Aleja a los curiosos; además de viciar el ambiente con sus comentarios pueden inquietar más al lesionado.
  4. Siempre deberás darle prioridad a las lesiones que pongan en peligro la vida.
    • hemorragias,
    • ausencia de pulso y/o respiración,
    • envenenamiento y
    • conmoción o shock
  5. Examina al lesionado; revisa si tiene pulso, si respira y cómo lo hace, si el conducto respiratorio (nariz o boca) no está obstruido por secreciones, la lengua u objetos extraños; observa si sangra, si tienen movimientos convulsivos, entre otros. Si está consciente interrógalo sobre las molestias que pueda tener.
  6. Coloca al paciente en posición cómoda; mantenlo abrigado, no le des café, ni alcohol, ni le permitas que fume.
  7. No levantes a la persona a menos que sea estrictamente necesario o si se sospecha de alguna fractura.
  8. No le pongas alcohol en ninguna parte del cuerpo;
  9. No darle líquidos o en todo caso darle agua caliente.
  10. Preven el shock.
  11. Controla la hemorragia si la hay.
  12. Manten la respiración del herido.
  13. Evita el pánico.
  14. Inspira confianza.
  15. Mucho sentido común.
  16. No hagas más de lo que sea necesario, hasta que llegue la ayuda profesional.

Situaciones en las que indefectiblemente debe llamarse al médico

  1. Cuando la hemorragia es copiosa (ésta es una situación de emergencia).
  2. Cuando la hemorragia es lenta pero dura más de 4 a 10 minutos.
  3. En el caso de cuerpo extraño en la herida que no se desprende fácilmente con el lavado.
  4. Si la herida es puntiforme y profunda.
  5. Si la herida es ancha y larga y necesita ser suturada.
  6. Si se han cortado tendones o nervios (particularmente heridas de la mano).
  7. En caso de fracturas.
  8. Si la herida es en la cara o partes fácilmente visibles donde se vería fea una cicatriz.
  9. Si la herida es tal, que no puede limpiarse completamente.
  10. Si la herida ha sido contaminada con polvo, tierra, etc.
  11. Si la herida es de mordedura (animal o humana).
  12. Al primer signo de infección (dolor, enrojecimiento, hinchazón - sensación de pulsación).
  13. Cualquier lesión en los ojos

Para tomar el pulso

Se colocan dos dedos en las alterias de la muñeca o del cuello. Deben sentirse aproximadamente 60/80 latidos por minuto en adultos, 100/120, y 140 en recién nacidos.

Para verificar que el paciente respira

  1. Acerca tu oído a la nariz del lesionado, para oír y sentir el aliento.
  2. Acerca el dorso de tu mano a la nariz para sentir el aliento.
  3. Si es posible, coloca tu mano bajo el tórax para sentir el movimiento.
  4. Coloca un espejo cerca de la fosa nasal, para ver si se empaña.
  5. El número de respiraciones normales es de 15 a 20 por minuto.

Para checar los reflejos

  1. Golpea la córnea para ver si el párpado responde con un movimiento.
  2. Observa si la pupila se contrae al inducir un rayo de luz sobre ella.
  3. Pellizca o pincha la parte interna del brazo o pierna, la cual debe moverse como respuesta.

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