La hora perfecta de comer para el rico es cuando tiene ganas y para el pobre cuando tiene que.
Solo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado y el último pez atrapado, te darás cuenta que no podrás comer dinero.
Sólo en la naturaleza no hay premio ni castigo; hay consecuencias.
En la Edad Media algunas personas ya usaban gafas?
Al principio se hacían solo monóculos; las gafas como las actuales, con dos lentes que se ajustan a la naríz empezaron a usarse en el siglo XVI
El libro de los records