La naturaleza siempre favorece a los que desean salvarla.
Sin palabras ásperas y sin ira, sin palmetazos ni castigos.
Si se acerca uno a ellos, nunca están dormidos.
Si se les interroga, nunca ocultan nada.
Si se les interpreta mal, no protestan.
Si no se les entiende, no se ríen de uno.
No hay aire en la luna, y por lo tanto tampoco viento?
De modo que las pisadas de los austronautas permanecerán allí durante miles de años, hasta ser borradas por los bombardeos de los meteoritos.
El libro de los records